16 elementos se fueron contra él (Jaime Burgos), golpearon a 10 más y detuvieron, momentáneamente, a seis. Él fue el único trasladado al Ministerio Público por indicaciones de los mandos superiores.
Fue enviado al Reclusorio Oriente por los cargos de golpear a 10 policías, robarlos y por daños en propiedad agenta. Al final, nunca se acreditaron las acusaciones y salió libre.